jueves, 9 de enero de 2014

Una buena actitud conduce a la paz y felicidad.

Con el tiempo se aprende, que no siempre las cosas suceden como uno las desea. El pasado 2 de enero me fui a visitar el Parque Nacional Volcán Poás; unos kilómetros antes de llegar a mi destino el clima era perfecto (eso me ilusionaba grandemente), ya estando en el volcán no pude apreciar su majestuoso cráter, ni la Laguna Botos, una densa capa de nubes cubría toda su belleza. Sin embargo me gustó mucho escuchar los comentarios de los turistas extranjeros; sus expresiones motivaban a disfrutar de la sutil caricia de la llovizna (no importaba cuanto saliera empapada). Un español decía todo alegre ¡¡Que lindas nubes!!, por allá se escuchaba a toda una familia argentina decir ¡¡Que lindo nada!!. Lo realmente mágico fue observar como todos los presentes soltábamos grandes carcajadas con comentarios tan jocosos.

Igual todos los presentes disfrutamos del paseo, igual nos tomamos fotografías (de la nada) y muchos esperamos por casi dos horas con la esperanza que el volcán se dejara ver. Este 2 de enero el volcán despertó tímido y los que llevamos comida hecha en casa para disfrutarla en el área de picnic, tuvimos que irnos abriendo paso, donde el camino nos llevara a un lugar más cálido, disfrutando del paisaje: de cafetales, de sus recolectores de café, de los invernaderos de fresas, de las lecherías, de gente campesina con sus carretas y bueyes. Yo alegre al ver como los turistas extranjeros, hacían una breve parada para llevarse la foto del recuerdo de todo este entorno. Solo puedo decir que me enamore más de esta tierra tica.

Termine degustando mi comida en el parque ubicado frente al Aeropuerto Internacional Juan Santa María… Viendo los avioncitos despegar y con la creencia más firme, que una buena actitud aún en los NO buenos momentos, te conducen a la paz y felicidad. Me encantó comenzar el año rodeada de actitud positiva.

 
Feliz inicio 2014.

Vanessa Carvajal.